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Mostrando entradas de abril, 2017

Plástico

Hombre de hierro, hombre de maíz, hombres de oficina, hombres de país. Sólo veo al hombre de plástico derritiéndose aún cuando sea irrompible, en el tiempo de la inmortalidad no quedará quién los contemple, venere o cante sobre ellos. Todo lo sólido ya se habrá desvanecido en el fuego de su propia fragilidad. Y no sabremos si el hombre "de lo que sea" volverá.

Hasta el vello púbico evolucionó

¿Es necesario negar que hay gente en la calle pidiendo algo en Venezuela? No son, somos, ni serán desconocidos "todos" -coño de la madre- entiendan "todos somos pueblo" una palabra que en su etimología evoluciona de su raíz [Populus] perdió letras, diptongó e hizo síncopa, pasó por situaciones "vulgares" abruptas de vagancia o desorden por procesos del lenguaje, donde quería decir "conjunto de todos los ciudadanos varones" -que se oponen al senado-  (ancianos de funciones consultivas) o sea, los obsoletos que erraron o acertaron, sólo gente con experiencia que no evoluciona más. Una dialéctica sin diálogo ¿les suena? Pero no todo era armas contra sabiduría y la vulgaridad de la flojera por hablar y escoñetar una palabra, porque en medio aparece [Nasci] o nacer, que no es lo mismo que Nazi o Facista, sino que es infinitivo del verbo [gnasci] del gen o engendrar, de ahí GENTE EMPERENTADA POR NATURALEZA (familiares, lengua, instituciones, cultura, r...

Coreografía del hastío

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El mundo. Atmósfera de furia corporal, injusticia. Clima de guillotinas verbales, irascible. Danza detestable sin raíces e insípida, la pubertad apurada en un malcriar… Cuando no invitaban, ahora bailamos, alguien decide la melodía, para variar. Humo, humareda chirriante y llanto. Trapecistas de la emoción colgando en los cordones de zapatos estrechos. El día levanta la carpa, tensa la densa partitura de una sinfonía distópica, la asquerosa melodía sobre los techos. Distocia que nos escupe de los edificios, y ya nos ha sacado de nuestras camas. Nosotros con el espíritu embutido, pegoteados en el glutamato nenonato del monosódico pensamiento urgido. El brazo empuja y levanta la carga, los ojos se hunden sin el vidrio y la piel se pega a la ropa por mosaico. Un pie sigue al otro en la comparsa de justificar monedas por testigos Testigos de una coreografía ingrata donde paseamos la cabeza al ombligo y tal vez el cerebro nos salga por el ano. ¿Quiénes hurgan...