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El desayuno desde lejos hasta casa

*Mis lágrimas caen sobre el café de esta mañana*, el desayuno pasa áspero y grueso con este nudo, esto sucede casi todas las amanecidas en silencio mientras una plegaria pide perdones por quien ni alimentos, medicamentos o sosiego se encuentra. El desayuno, el primer alimento del cuerpo y alma. Habrá lugares entre escombros con niños solos, o infancias sin progenitores, huérfanos de casi todo y algún idiota sólo lamenta sus zapatos mojados, por lluvia cual si fuera castigo divino. Mientras hay pequeños solos, sin zapatos, hogar o cierto destino. Afuera de tu abulia hay guerra, pobres y heridos. De la gran diferencia entre las tragedias y dramas ¿Se puede distinguir entre una guerra y la calma? La tensa calma de países con estruendos de vicio que una bomba retumba lo que a una boca callada por la violencia de estado, políticas y malas ganas. Habrá quien pase en la habitación días deprimido, infancias debajo de las ruinas de su casa o edificio agarrados de un juguet...
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Una revisión de lo aprendido para hacer y esperar al siglo XXI La sociología interpreta la educación Somos en nuestra democracia, un agregado inerte, perjudicial como inútil, cuando en nosotros podría tener principios dichosos la regeneración del país, la patria nueva. Manuel Díaz Rodríguez Ídolos Rotos Leyendo a Wallerstein evocaba lecturas de la literatura venezolana (novelas), que no dudaré en mencionar y que respondían a los casos expuestos, tal y como se distingue en el epígrafe, aunque tengan circunstancias y contextos casi ajenos (considero que la condición es aplicable), también a aquellos estudios literarios realizados a través de la sociología moderna, por ejemplo Marshall Berman con su obra Todo lo sólido se desvanece en el aire (1988). La teoría planteada por nuestro autor perfectamente es instrumento para los estudios literarios cuando expone la revisión del conocimiento de la historia, la lingüística y el individuo como bisagras del episteme por venir, y aun...
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Plástico

Hombre de hierro, hombre de maíz, hombres de oficina, hombres de país. Sólo veo al hombre de plástico derritiéndose aún cuando sea irrompible, en el tiempo de la inmortalidad no quedará quién los contemple, venere o cante sobre ellos. Todo lo sólido ya se habrá desvanecido en el fuego de su propia fragilidad. Y no sabremos si el hombre "de lo que sea" volverá.

Hasta el vello púbico evolucionó

¿Es necesario negar que hay gente en la calle pidiendo algo en Venezuela? No son, somos, ni serán desconocidos "todos" -coño de la madre- entiendan "todos somos pueblo" una palabra que en su etimología evoluciona de su raíz [Populus] perdió letras, diptongó e hizo síncopa, pasó por situaciones "vulgares" abruptas de vagancia o desorden por procesos del lenguaje, donde quería decir "conjunto de todos los ciudadanos varones" -que se oponen al senado-  (ancianos de funciones consultivas) o sea, los obsoletos que erraron o acertaron, sólo gente con experiencia que no evoluciona más. Una dialéctica sin diálogo ¿les suena? Pero no todo era armas contra sabiduría y la vulgaridad de la flojera por hablar y escoñetar una palabra, porque en medio aparece [Nasci] o nacer, que no es lo mismo que Nazi o Facista, sino que es infinitivo del verbo [gnasci] del gen o engendrar, de ahí GENTE EMPERENTADA POR NATURALEZA (familiares, lengua, instituciones, cultura, r...

Coreografía del hastío

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El mundo. Atmósfera de furia corporal, injusticia. Clima de guillotinas verbales, irascible. Danza detestable sin raíces e insípida, la pubertad apurada en un malcriar… Cuando no invitaban, ahora bailamos, alguien decide la melodía, para variar. Humo, humareda chirriante y llanto. Trapecistas de la emoción colgando en los cordones de zapatos estrechos. El día levanta la carpa, tensa la densa partitura de una sinfonía distópica, la asquerosa melodía sobre los techos. Distocia que nos escupe de los edificios, y ya nos ha sacado de nuestras camas. Nosotros con el espíritu embutido, pegoteados en el glutamato nenonato del monosódico pensamiento urgido. El brazo empuja y levanta la carga, los ojos se hunden sin el vidrio y la piel se pega a la ropa por mosaico. Un pie sigue al otro en la comparsa de justificar monedas por testigos Testigos de una coreografía ingrata donde paseamos la cabeza al ombligo y tal vez el cerebro nos salga por el ano. ¿Quiénes hurgan...